La fuerza en la vulnerabilidad

Necesitamos la ayuda de los demás. Cuando tenemos problemas, un muy buen recurso es explicárselo a alguien de confianza pues a través de ese diálogo puedes crecer.

Si en lugar de compartirlo, te aíslas, agrandas el problema, lo perpetúas y le das más fuerza. Sin embargo, si lo compartes y te muestras tal y como eres sin forzar una máscara de fortaleza y de “todo está bien” ganas claridad y crecimiento.

Hay mucha fuerza en la vulnerabilidad y en mostrarse débil ya que requiere de mucho valor poder hacerlo. Y cuando te muestras tal y como eres y comunicas tu dolor, tu tristeza… hay un permiso implícito de que la otra persona pueda hacer lo mismo contigo.

Bajemos barreras, mirémonos sin juicio, soy esto, me rindo. Y es aquí donde se establecen relaciones sinceras y auténticas.

No importa de cuanta gente te rodees… ¿Cuánto aislamiento hay en ti? ¿Cuánta soledad sientes? ¿Estableces conexiones verdaderas con los demás?

Parte del viaje interior es encontrar esa conexión contigo mismo. Transitas un camino en solitario, pero nunca más vas a volver a sentirte solo.

Esto es un proceso por el cual todos pasamos, Nietzsche lo decía, el individuo siempre ha luchado por no ser absorbido por la tribu, por el sistema. Cuando lo intentas, probablemente te sientas solo y asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.

Esta entrada tiene un comentario

Deja una respuesta